“Es importante tener personalidad, criterio y una mirada propia”
Iñaki Gabilondo, periodista y director de noticias Cuatro
Es uno de los principales periodistas de España, puesto que le avalan numerosos premios y los más de cuarenta años de dedicación y esfuerzo al servicio de la información. Ha sido uno de los informadores radiofónicos más importantes en la comunicación con programas informativos como Hoy por Hoy con el cual batió récords de audiencias. Está viviendo una nueva etapa en televisión como director de noticias Cuatro de la cual todavía se siente inexperto, pero qué mejor persona como Gabilondo para aconsejar a los jóvenes estudiantes de periodismo sobre la profesión
- Desde sus inicios como periodista profesional hemos visto a un Iñaki Gabilondo sumergido en el periodismo radiofónico. Pero actualmente está trabajando con un medio que para usted es muy novedoso y que le ha llegado en un momento de madurez en su vida profesional pero ¿Con qué medio se siente más identificado: radio o televisión?
He trabajado cuarenta años en la radio, en la televisión he hecho muchas cosas a lo largo de estos años pero siempre ha sido complementaria a mi acción radiofónica. Me considero en la radio un hombre experto y en la televisión un hombre inexperto. Me gusta mucho la televisión, es un buen medio, un medio extraordinario pero yo ya no tengo tiempo para que mi afición por la televisión pueda equilibrarse con la que ha constituido toda mi vida, que es la radio.
- Atrás han quedado aquellos años como director de Radio Sevilla, de aquellos madrugones con su programa Hoy por hoy, pero cuéntenos ¿Cómo está resultando su actual etapa como director de los servicios informativos de Cuatro en la edición de las 9 de la noche?
Está resultando muy interesante para mí, era el encargo que me dieron, echar una mano a una redacción que estaba saliendo, que estaba en ese momento naciendo, que tendrá un largo camino por delante. Yo no tendré un largo camino por delante, y estoy pudiendo aportar mi experiencia, lo que mi nombre signifique, y también las posibilidades de ayudar a que se vayan creando determinados tipos de actitudes entre la profesión y la información con los compañeros que trabajan conmigo. Para mí está resultando muy satisfactorio, muy divertido y muy grato.
- Vivimos en una sociedad plural en la que cada sector tiene sus gustos y aficiones y por ello los medios deben satisfacer a estas personas con una programación diversificada. Desde su punto de vista ¿Cómo ve el panorama informativo nacional?
El panorama informativo nacional tenemos que subdividirlo, puesto que ahora cuando se habla de periodismo se emplea un término polisémico, es decir, periodista es la misma palabra que utilizan personas que se dedican a oficios muy diferentes y, por tanto, tendríamos que marcar unas cuantas rayas. Yo me limito hacer las tres o cuatro básicas. La primera, los que en España se llaman los periodistas casi siempre terminamos siendo veinte nombres más o menos conocidos o famosos, los cuales no podemos representar a la profesión, para comenzar porque ganamos mucho más dinero que los demás y no se parece en nada nuestro estatus al estatus de la media de la profesión, lo que pasa con ese selecto grupo del cual yo formo parte, diría que es algo muy interesante y especial y muy digno de ser analizado, pero no se merece ser considerado como el verdadero periodismo español. El segundo nivel es donde estaría el verdadero periodismo español, el de toda la gente que trabaja en periódicos, radio, televisiones en toda España y que desde mi punto de vista está desarrollando un trabajo muy bueno, un trabajo muy mal pagado, un trabajo en condiciones contractuales verdaderamente draconianas y que sin embargo está haciendo muy bien su papel. Hay en España un gran número de periódicos excelentes, emisoras de radio excelentes y redacciones de televisión excelentes igualmente y que viven una vicisitud específica o propia que no es como la del grupo más conocido y que sin embargo esta sí merecería ser analizada para hablar de periodismo español. El otro nivel correspondería más o menos a una especie de grupo de personalidades, de personajes o de estrellas, con todas las patologías correspondientes.
- Estamos observando que en nuestros medios habitan ciertos programas que se nutren de personas que se hacen llamar periodistas ¿Podríamos considerar ha estas personas como parte del sector periodístico español?
Hay otro nivel que se dedica a hacer otra cosa que no tiene nada que ver con el periodismo tal y como yo lo entiendo, y son los que se asoman en un gran número de espacios de radio, sobretodo de televisión, dedicados al mundo de televisión, dedicados al mundo de, no de los famosos, sino de los parásitos diría yo. Antes cuando se hablaba de los famosos se esperaba que se hablara de gente que había adquirido su notoriedad, su prestigio haciendo cosas, toreando toros, o interpretando películas o escribiendo libros, pues bien, este tenía un determinado tipo de público en todo el mundo, de todas las personalidades públicas se desprende siempre una curiosidad que los medios de comunicación han tenido que satisfacer pero en nuestro país en los últimos años ha surgido una nueva secta, la de los parásitos, gente que es famosa porque sale en la tele y sale en la tele porque es famosa, es un círculo vicioso que en el fondo está sirviendo para alimentar a gente que no ha hecho nunca nada en particular, salvo por una casualidad rarísima que va casi siempre relacionado con tonterías que es lo que les da la popularidad. Ese tercer nivel no me merece a mí que se merezca llamarlo periodismo
- Nuestros medios dedican una gran parte de la programación a los programas conocidos como “telebasura” ¿Qué opina acerca de que los medios centren su sección de entretenimiento en programas del corazón, realitys shows, etc.?
Opino que es una ocupación del espacio público, se habla mucho del asalto a la intimidad, pero yo hablo más bien como Juan Goytisolo del asalto de intimidades que no nos importan nada, el asalto a nuestro espacio público de la televisión ha sido ocupado por parásitos que no tienen nada que contar y que se han hecho con horas y horas de televisión. Me parece muy mal, forma parte de una estrategia puramente mercantil que aspira a una relación precio calidad muy confortable por una cantidad de dinero no muy alta ocupar muchas horas consiguiendo unas audiencias bastante interesantes. Me parece lamentable, y repito que no me parece tan lamentable que haya un programa muy estrepitoso, muy escandaloso que uno lo ve y otro no lo ve, yo no soy un moralista, como el hecho de que haya sido invadida la programación, yo no diría tanto programas basura como programación basura.
- Podemos observar la creciente demanda de alumnos que quieren cursar la carrera de periodismo ¿cree que es beneficioso para el sector o por el contrario lo puede perjudicar?
Va en rachas, cuando yo estudié periodismo en mi clase éramos treinta y seis, nadie quería ser periodista, sin embargo ahora hay muchísima gente que quiere serlo. Ni es beneficioso para el sector ni es malo, es una circunstancia concreta que se da, como dentro de dos, cinco o siete años se da una situación completamente diferente, lo que si es verdad es que esa circunstancia al sector no le pasa nada, le pasa a los periodistas que se van a encontrar con una serie de dificultades para hacerse un sitio.
- Y los empresarios ¿cree usted que se benefician de esto?
Los empresarios se benefician del hecho de que por cada puesto de trabajo haya quinientos aspirantes con lo cual se producen estos abusos de contratos draconianos que antes decía.
- Es conocido por todos los profesionales de la comunicación lo difícil que es para un joven periodista encontrar un puesto de trabajo en el sector que sea digno ¿a qué cree que es debida esta situación?
Esta situación es debido a que hay muchos más aspirantes que puestos, pero de todas maneras el joven aspirante a periodista que se crea que lo más difícil es encontrar un puesto de trabajo, se equivoca, eso es lo segundo más difícil, lo primero y lo más difícil es conservar el puesto de trabajo que finalmente se ha encontrado, de una manera o de otra uno encuentra una fisura por donde colarse lo difícil es mantenerse después porque ahí es donde la preparación ha de ser muy alta y la exigencia ha de ser muy elevada.
- A lo largo de los estudios universitarios de una persona se van adquiriendo técnicas y criterios profesionales que hacen que a la hora de acceder a un puesto de trabajo la confianza en sí sea mayor ¿Piensa usted que los nuevos profesionales del periodismo se suelen desenvolver con criterio profesional en sus puestos de trabajo?
No pueden conocer con destreza las técnicas periodísticas y no pueden desenvolverse con criterio muy profesional en sus puestos de trabajo porque eso sólo se adquiere con la experiencia, pero no es muy importante tener esa destreza cuando se llega a un medio de comunicación, esa destreza se adquiere. Lo que sí es importante es tener personalidad, tener criterio, tener una mirada propia sobre las cosas, haberse formado bien y tener una personalidad hecha o que está haciéndose sin cesar, pretender deslumbrar a un medio de comunicación con cierta destreza no tiene sentido puesto que nadie la tiene al principio y sin embargo todos la acaban adquiriendo en mayor o menor medida. La clave es tener personalidad, tener un criterio sobre las cosas y eso hay que hacerlo trabajando muy intensamente todos y cada uno de los días mientras se estudia y cuando se deja de estudiar hasta el final de una carrera.
- Todo estudiante de periodismo conoce y admira su trayectoria como periodista ¿qué consejo le daría a aquellos estudiantes de periodismo que ven su persona y su carrera como un referente?
Si hay esas personas yo les diría que vean en mí el resultado de muchísimo trabajo, un trabajo que yo empecé desde que era muy joven y que no dejo de hacer todos y cada uno de los días, pero la clave está en que, conectando con la respuesta de la pregunta anterior, un aspirante a periodista se haga cargo de su propia formación, cuando un chico empieza en el colegio y luego sigue en la universidad está siguiendo el recorrido programático que han pensado para él sus profesores. Hay un momento en el que el joven periodista tiene que tomar las riendas de su propia profesión, y aunque mañana no tenga un examen, estudiar lo que sabe que no se sabe y aunque mañana no le vayan a preguntar, tratar de mejorar en su conocimiento de la vida de las gentes, de los otros ambientes distintos de donde vive, del mundo pasado a través de los libros, es un proceso profundo de formación, yo lo intento todos y cada uno de los días.
